viernes, 18 de septiembre de 2009

Nueva primavera.

Las flores se alistan para dejarse ver, en sus nuevos colores, formas y aromas.
Por su parte los arboles ya nos muestran como los trato el invierno y en las calles ya se respira el animo inquisitivo de quienes nos dejamos rodear por lo maravilloso de vernos reflejados de sol y algo más.
Lo profundo del cielo se hace ver, con su celeste casi azul a medida que el termómetro sigue y sube sumando grados, nos dejamos calentar por sus rayos, mientras nos cuidamos de el sin ganas que su cáncer nos alcance.
Mientras tanto yo que bailo con el sol y vivo de ese olor tan fresco primaveral que me anticipa mi estación favorita y mi cumpleaños que este año quiero dejar de cumplir,
vivo de lo que no es, sueño de lo que fue, y me río de lo que hacen. Vivo sin retroceder mis caminos, y mientras tanto sigo sin pronosticar lo largo y lánguido de la vida, como si aun me quedara mucho de mi libro de la vida, que poco a poco quiero leer, sin adelantarme, pero la calma a veces también me atrinchera, ya no deseo ser la tortuga de mi cuento, la que se esconde tras su manta ver, quizás sea bueno salir ya con la maldita primavera.
Quizás sea bueno dejarme ir, pero no hay palabras que me acompañen ni me guíen, ni personas que tomen mi mano y me saquen mi yo que tantas formas distintas de mi expondrían, creo que es mi mejor yo el que se guarda, por miedo, temor o yo que sé, a veces de oculta como un niño que no se quiere mostrar en sociedad.
Sin embargo yo ya no tengo edad para eso, y me gustaría que conocieran mi yo más profundo y más simple, el no tan recatado ni superficial, mi yo que busca amor, con compañía y felicidad, sin tanta cama de ensueños ni tanto domingos por la tarde.
Ya no quiero encerrarme solo conmigo, aunque no se que se pueda hacer a esta altura, cancelando las citas para no dejarte ve, no se si así lo lograras, como vas a cambiar tu circulo, si te quedas aferrada a tu cama. Cómo podrías?.
Buscar caminos nunca fue mi mayor virtud, en el mapa siempre me pierdo, no se cual es el sur del norte, y todos con su mundo y yo que ni sé si tengo uno o cual es.
Después de caerme, una, dos o tres llegué a pensar que el problema no eran las horas, ni las mil hojas por estudiar, si no yo, si a todos les alcanza para volar.
algún día elevare junto a mis alas, te encontraré repartiendo flores en mi estación, te encontrare bañando de chocolate mis calles, e impresionándome con tu poder voluntarioso de mostrarme el mundo para dejarnos ver en una película de estrellas de cine.
Para ese entonces esperaremos la primavera frente al mar, para que todo se mezcle a ese salado ambiente, o no. Mejor el lago mil veces mejor. O no mejor Nueva Zelanda para ser nosotros los amantes del circulo polar.
Siempre el mismo circulo, por favor, deja de pensar lo mismo déjate.
Deja que el mundo te mueva con el.
Vive para que no te arrepientas de dejar de hacer. Por estar sometida a tus sabanas y al rencor de ser tu quien lo invita a salir.